Nos hemos encontrado durante esta quinta edición del SIE con la feliz concurrencia de personas competentes, en la feliz expresión de esa contradicción a la que aludía Platón cuando espetaba que “Los hombres sabios hablan porque tienen algo que decir; los necios porque tienen que decir algo”.
El éxito ha sido también del público, que ha enriquecido con su percepción y sus conclusiones estos pasos comunicantes, en la más fiel esencia expuesta por Peter Drucker cuando abundó en que lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice.